martes, 17 de agosto de 2010

Puesta al día

Por lo visto, la resaca del mundial ha durado mucho en el blog, ya que no he vuelto a escribir desde entonces. Toca, por lo tanto, una pequeña puesta al día con los acontecimientos del mes. En primer lugar, a finales de julio, Patri se volvió a España, con lo que me quedé otra vez 'de Rodríguez' en Bruselas. Está claro que tras seis meses de convivencia, el pisito se quedó un poco vacío. Además, con ella se fue, entre otras muchas cosas, el buen tiempo que nos había acompañado en julio, lo que aumentó si cabe el bajón. Pero bueno, los papis llegaban en una semana, con lo que tampoco había tiempo para lamentaciones.

Además, aparte del clásico partidito de fútbol-sala del sábado, aproveché también para estrenarme en Bruselas en otro deporte que me apasiona, el baloncesto. Organizamos una pachanguita en el Parque Leopold, al lado del Parlamento Europeo, y al final se nos fue un poco de las manos porque nos juntamos casi 15 personas (suerte que había tres pistas). Estuvimos dándole a la canasta casi dos horas y tengo que reconocer que acabé agotado. Sólo diré que las agujetas me duraron cuatro o cinco días.

Un día después llegaban los papis con sed de aventura. Tras la experiencia del año pasado en Chicago, con los viajes a Nueva York, Toronto y las Cataratas del Niágara, este año se presentaba la segunda parte, con paradas en Bélgica, Alemania y Holanda. Este año, sin embargo, se ha echado en falta la presencia del 'brother', pero claro, entre las oposiciones y el pequeño Arnau, el tema estaba complicado.

El primer día lo dedicamos a explorar el centro de Bruselas, con la Grand-Place, el Manneken Pis, la Catedral, el Palacio Real y otros sitios característicos de la ciudad. Como no podía ser de otra manera en Bruselas, y para hacer la visita más típica si cabe, se nos unió la lluvia. Tras el recorrido, volvimos de regreso a casa ya que el viernes tocaba hacer maletas para la primera parada del viaje, Berlín. Por cierto que me llamó la atención uno de los souvenirs que venden en las tiendas aquí en Bruselas, un taza con la inscripción: "Belgium, where rain is typical". No hace falta saber mucho inglés para entender que aquí lo normal es que llueva...


martes, 13 de julio de 2010

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Campeones del mundo!!!!!!!!!!!!!

Yo soy español, español, español! Yo soy español, español, español! Campeones, campeones, oeoeoeoeoe! El 11 de julio del 2010 pasará a la historia de España como el día en que la selección española de fútbol se proclamó brillante campeona del Mundial de Sudáfrica...... dos años después de proclamarse Campeona de Europa en Viena.

La hazaña es algo increíble, histórico, épico. Después de años de fracasos llegó el momento de saborear las mieles del triunfo. Me vienen a la memoria recuerdos de aquellas lágrimas que todos los españoles hemos ido dejando en el camino: en aquel partido contra Italia en el Mundial 94, con el famoso codazo a Luís Enrique, el gol fallado de Salinas y la estocada de Baggio. Yo tenía 14 años y empezaba a comprender que no iba a ser fácil, que el camino hacia el éxito éstaba lleno de obstáculos. Ocho años después, yo con 22 años, en pleno viaje Interrail por Europa con mi hermano Jose, asistimos a la derrota por penalties contra Corea en los malditos cuartos de final. La historia seguía siendo injusta con España. En el 2006 todo parecía a favor, un gran equipo y un gran juego nos llevaron a los octavos de final, pero ahí caímos estrepitosamente ante los calificados por la prensa española como los 'abuelos' de Francia. Ese año fue especialmente duro, con billetes de avión a Frankfurt para ir a ver el España-Brasil que nunca se produjo.

Y ya en la treintena llegaba el Mundial de Sudáfrica, esta vez desde Bruselas. Aunque nuestro favoritismo era claro y unánime, nos empeñamos en hacerlo difícil empezando perdiendo ante Suiza. Difícil seguir creyendo, difícil mantener la fe ante tanta calamidad. Pero el equipo estaba unido, el grupo creía y eso es lo importante. Victorias sufridas ante Honduras y Chile y a octavos. De ahí sucesivamente, como si se tratara de la Eurocopa, Portugal, Alemania y, finalmente, Holanda cayeron ante la furia española para encumbrar a la mejor selección de los últimos tiempos. ESPAÑA, con mayúsculas.

Mención especial para Vicente del Bosque. Mucho se ha hablado de él y no voy a repetir todo lo que ya se ha dicho. Un crack. Las imágenes con su hijo Álvaro son de lo más emotivo que he visto en los últimos tiempos. Y mención también, para el lado cómico del pulpo Paul, otro crack, que ha sido capaz de adivinar el resultado de todos los partidos de Alemania y la victoria de España en la final... Pulpodemos! Lástima que he leído que está ya en las últimas y no llegará a la Eurocopa 2012.
Bueno, dejo algunas fotos de cómo vivimos la final en Bruselas, una provincia española más en la distancia, por la cantidad de paisanos que celebraron hasta altas horas de la madrugada el éxito español.

Más allá del triunfo de la selección, es emocionante ver el efecto que ha tenido en la gente. Aunque desde la esfera política se nos venda la idea de que el país se resquebraja y cosas por el estilo, no hay más prueba de la unidad del país que la cantidad de españoles que salieron a celebrar la victoria en todos los rincones, desde Madrid a Valencia, pasando por Barcelona, Bilbao o Sevilla. Y con un grito de guerra, Yo soy español!!! Claro que sí! VIVA ESPAÑA.

lunes, 5 de julio de 2010

El verano ya llegó...y el Mundial, el Tour, ...

Ya ha pasado casi un mes desde la última entrada... y muchas cosas de por medio. Allá va un resumen de lo principal.

En primer lugar, el calorcito ha llegado finalmente a Bruselas, y lo mejor es que parece que está para quedarse un tiempo. La semana pasada tuvimos temperaturas superiores a los 30ºC, una auténtica locura en estas latitudes. Así que nada, estamos intentando aprovechar al máximo estos días, que nunca se sabe cuánto durará. Ahí estamos, entre el parque y la terraza, como lagartos al sol... además, han abierto una playa urbana que aún espera nuestra visita. Con el buen tiempo ha llegado también la temporada de bicicleta. Ya llevo un tiempo yendo al trabajo con la bici, como el año pasado, y la verdad es que vale la pena. Más rapidez, más comodidad, y, sobre todo, más salud. Da gusto no tener que depender de metros, autobuses, tranvías...


Cambiando de tema, el mes pasado se celebraron las elecciones belgas, con la sorprendente victoria en Flandes de los independentistas flamencos. El lío que tienen ahora montado es bastante considerable, y todo parece indicar que a Bélgica, tal y como la conocemos hoy día, le quedan pocos años de vida. Basta con leer algunas declaraciones del líder del partido vencedor, Bart De Wever, para darse cuenta que algo va a cambiar. No creo que de momento ocurra nada, pero seguro que, como paso inicial, habrá un traslado de competencias hacia la parte flamenca, y después, ya veremos. A ver cómo acaba todo esto. Para hacer más cómico el tema, Bélgica ha recogido desde el 1 de julio el relevo de España en la Presidencia del Consejo Europeo. Y al no tener aún formado el Gobierno, pues el desastre se lo puede uno imaginar...


Con el mes de junio acabó también la temporada escolar, con lo que tanto Patri como yo terminamos nuestros cursos respectivos, con muy buenos resultados, por cierto. Será que al final, habremos aprendido algo y todo.

Además, es tiempo de Mundial de fútbol, con la locura de partidos y de pasión que ello conlleva. Y yo, que me considero un poco fanático de este tipo de acontecimientos, pues ahí lo estoy viviendo, a tope. De momento España ha conseguido la mejor clasificación de su historia, semifinales... El partido contra Paraguay fue una auténtica locura. No apto para cardíacos que dice el tópico. Pero al final, victoria, sufrida, pero victoria al fin y al cabo que es lo importante. Y el miércoles Alemania, para mi la mejor selección del Mundial... A ver si hay suerte... Como ejemplo y parafraseando a Del Bosque, quién mejor que el mejor deportista español de todos los tiempos, Rafa Nadal, que ayer se llevó su segundo Wimbledon y el octavo Grand Slam de su carrera. Vaya CRACK!! Con mayúsculas.



Y ayer llegó el Tour de Francia a Bruselas. Y allí que nos fuimos, a los pies del Atomium, con la camiseta de España, a animar a los ciclistas y disfrutar del espectáculo. Impresionante la cantidad de gente que se congregó para ver la llegada. Pude ver a Contador, al gran Fabian Cancellara, que llevaba el maillot de líder y a alguno más.



Ah, y volvimos a Spain hace algunas fechas para el bautizo de una sobrinita mía, Alexandra. Y claro está, aprovechamos para ver a Arnau, y para disfrutar un poco de las noches de verano al lado del mar, que yo, personalmente, ya hacía tiempo que no disfrutaba.


viernes, 11 de junio de 2010

Viaje a Estocolmo

Ni más ni menos que ocho años han pasado desde que volví de mi año Erasmus en Estocolmo. Probablemente ese año me cambió la vida, ya que me abrió los ojos y me metió el gusanillo de viajar y conocer lugares nuevos. Fue un año increíble en una ciudad increíble. Desde entonces siempre he pensado que algún día volvería para recordar viejos tiempos. Y qué mejor ocasión que ahora para mostrar a Patri la ciudad, dada la cercanía con Bruselas y cómo no, muy importante, el precio de los vuelos de Ryanair...


El viaje fue corto, sólo pasamos el fin de semana, pero la verdad es que nos dio tiempo a casi todo. El casco antiguo (el mítico Gamla Stan), la Catedral, Riddarholmen, el Ayuntamiento, el cambio de guardia en el Palacio Real, el Museo Vasa, Djugarden, el clásico paseíto en barco por el Lago Malaren... Incluso cogimos el metro para visitar mi antigua residencia. Qué recuerdos. Reconozco que por momentos hasta me emocioné un poco.

La idea que tenía grabada en la cabeza de Estocolmo era de una ciudad espectacular en cuanto a belleza, probablemente de las mejores del mundo. Pero claro, normalmente, las personas tendemos a idealizar las cosas, por eso de que 'cualquier tiempo pasado fue mejor', por lo que era previsible un cierto desencanto... Sin embargo, no sólo no fue así, sino que me pareció aun más bonita de lo que recordaba. Bien es cierto que tuvimos mucha suerte con el tiempo (25º y soleado los dos días), y con el fin de semana que elegimos, lleno de eventos y de ambiente por las calles (Maratón de Estocolmo, Día de Suecia, Festividades ante la boda de la Princesa Victoria, ...). En fin, fue un fin de semana perfecto.

Ya de vuelta en Bruselas, me doy cuenta que ya estamos a mediados de junio, con lo que ya ha pasado el ecuador de mi estancia aquí. En nada llega el veranito, y, sin darme cuenta, ya estamos otra vez a vueltas con el futuro. Desde aquí, las noticias que se escuchan de España no son muy alentadoras, pero bueno, ya llegará el tiempo de pensar en ello. De momento, hoy empieza el mayor espectáculo del mundo (con permiso de los Juegos Olímpicos), el Mundial de Fútbol, así que es tiempo de disfrutar. A ver qué tal lo hace España. En mi opinión, demasiado optimismo, pero bueno, VIVA ESPAÑA.

lunes, 31 de mayo de 2010

20km Bruxelles

Finalmente, y tras mucho tiempo esperando, llegó el día de la carrera. Ni más ni menos que 20 kilómetros alrededor de las calles de Bruselas, y, lo que es más impactante, junto a otros 30.000 corredores venidos de todos los rincones de Bélgica y de Europa.


El día pintaba mal. Desde el sábado por la tarde la lluvia no daba tregua y, la verdad es que la perspectiva de pasar dos horas bajo el agua por mera diversión no me acababa de convencer. Pero bueno, a estas alturas ya no era momento de rajarse. Preparamos la mochila y allí que nos fuimos. Antes de empezar a correr, el frío y la lluvia eran bastante considerables, pero milagrosamente, en el momento en el que se dio la salida, todo cambió. Paró de llover, y empezaron a aparecer claros en el cielo...

Respecto a la carrera, había tres salidas diferentes, en función del número de dorsal. En mi caso, como era la primera vez que corría y no había dado ninguna marca de referencia, me dieron el 22214. O sea, que salía en la tercera y última salida, 12 minutos después de los primeros, por lo que durante toda la carrera los atascos fueron constantes. Al principio la cosa fue bien, iban cayendo los kilómetros y me encontraba fuerte. Marqué 53:23 al paso por los diez kilómetros, con lo que mi objetivo inicial (y amarrategui) de 2 horas lo cambié a 1h50minutos. Los peores momentos los pasé en los kilómetros del 17 al 19, dos kilómetros de continuo ascenso que se me hicieron eternos... pero bueno, el Arco del Parque del Cincuentenario empezaba a verse a lo lejos y poco a poco, pasito a pasito, fui acercándome a la meta.


Al final, marqué un tiempo de 1:47:52, a 5:18 el kilómetro, que no está nada mal. Mucho mejor de lo esperado. Reconozco que llegué fundido a la meta, muy muy cansado. En esos momentos me decía que NUNCA MAIS, que ese tipo de locuras no las volvía a hacer... pero bueno, pasado un tiempo, tengo que reconocer que fue una experiencia genial, y que seguramente repetiré.


Dejo también el video de mi llegada, en un estado bastante más deplorable que el de los 10km de la semana anterior, pero bueno, es lo que hay. Es complicado encontrarme, como pistas diré que voy de azul, y hago un intento de levantar los brazos a mi llegada: VIDEO. Y para acabar, la medallita de rigor y el diploma conmemorativo para que quede constancia.

miércoles, 26 de mayo de 2010

10km de Uccle

La verdad es que había empezado la entrada hablando del Madrid, de la salida de Pellegrini y la llegada de Mourinho, pero en vista de que me subía la tensión, he preferido cambiar de tema (lo resumiré en una palabra: VERGÜENZA).

El domingo pasado participé en una carrera popular aquí en Bruselas. Los 10km de Uccle. Me convenció mi jefe, que la lleva corriendo algunos años y me decía que era una buena toma de contacto para los 20km, así que me inscribí y allí que me fui. Hay algunas diferencias respecto a las carreras populares en España. La primera, la hora de salida. A las 3 de la tarde, a la hora del Telediario, ni más ni menos, lo que demuestra la poca confianza que tienen aquí con el clima. Como normalmente hace malo, pues eligen la hora en la que creen que hará mejor. Lo malo es si sale un día como el domingo, totalmente veraniego (25º), en el que te puede dar algo corriendo 10km bajo el sol con esas temperaturas. Otra diferencia es que aquí todo se paga... hasta correr. Diez euretes me costó la broma. Nada que ver con las clásicas de Algemesí, Llaurí, Xeraco o Cullera en las que participaba con mi hermano y con Jor, totalmente gratuitas y en las que encima te regalaban una camiseta. Aquí sólo me dieron una medallita un poco cutre y las gracias.

Pero bueno, aparte de eso, la carrera estuvo muy bien, con mucha gente (más de 2000) y muy buen ambiente. Pese a que no quería marcarme ningún objetivo, sí tenía claro hacer menos de una hora, y después, pues lo que se pudiera, pero sin forzar demasiado. Al final, y pese a un sprint final digno del mismísimo Bolt, hice 50:02, quedando el 386, mucho mejor de lo previsto. Acabé fatigado, pero contento.

Una cosa curiosa es que hay una cámara de video que graba la llegada de los corredores. Vamos que se puede ver cómo llega cada uno, por ejemplo la mía: VIDEO (soy el de amarillo que pasa por la izquierda...). Y alguna foto para el recuerdo:

De todas formas, el verdadero desafío será este domingo, también a las 3 de la tarde. Ni más ni menos que 20 kilómetros por las calles de Bruselas. Y ni más ni menos que 30.000 participantes... Será todo un espectáculo. El objetivo es acabar, y acabar bien si puede ser, bajando de 2 horas. Veremos como responden las piernas...

miércoles, 19 de mayo de 2010

Visita Xus y otras historias

Siguiendo la fiel y sana costumbre de visitarme allá por donde voy, a finales de abril recibimos la visita de mi amigo Xus. La principal novedad de la visita fue que esta vez venía acompañado de su 'amiga' Vero. Llegaron el viernes y se quedaron hasta el lunes, por lo que nos dio tiempo para casi todo. El viernes lo dedicamos a conocer Bruselas, los clásicos básicos, Grand Place, Manneken Pis, Catedral de St.Michel, Catedral de Sta. Catherine, más algún que otro añadido. Como buenos turistas, comimos 'moules y frites' (mejillones y patatas fritas) en Chez Leon, el restaurante más típico del centro y tomamos algunas cervezas en alguna terracita.


El sábado cogimos el tren para dirigirnos a Brujas, la gran joya de Flandes. Para ser sincero, me decepcionó un poco. Ya la había visitado hace unos años y quizá tenia un recuerdo excesivamente idealizado de la ciudad. Quizá las expectativas eran demasiado altas. Lo que está claro es que es una ciudad bonita, con sus canales y sus casitas típicamente flamencas, pero tampoco es nada del otro mundo. De todas formas, merece la pena la visita. Por la noche, y pese al cansancio, tocaba un poco de marcha. Cenita en un tailandés cercano a casa y después, unas cervecitas en el Delirium, punto de obligado peregrinaje en la noche bruseliana.


Ya el domingo, con más tranquilidad, nos dio tiempo a visitar la otra parte de Bruselas, con el Atomium, el Palacio Real y los jardines de Laeken como destacados. La visita llegaba a su fin y la pareja volvía a casa. Gracias por la visita!! Por cierto que fue el fin de semana con mejor tiempo desde que llevo en Bruselas. No sé si el sol lo trajeron ellos, pero si es así, estáis más que invitados a volver ;)


Siguiendo con las visitas y los encuentros, una semana después nos encontramos en Bruselas con Mikel, compañero en la Oficina de Chicago, y con su novia Naiara. Mikel había viajado a Bruselas con su empresa y aprovechó para quedarse unos días en la capital de Europa. Entre cervezas, recordamos con un poco de morriña los buenos momentos de nuestra estancia en Chicago.


Y nada, aquí seguimos. Este domingo tengo una carrerita de 10km en Uccle como preparación del plato fuerte de la próxima semana, los 20 kilómetros. Cuanto más se acerca, menos claro tengo que esté preparado y en condiciones, pero bueno, ahora ya, de perdidos al río. De momento, a ver cómo va este domingo. Ya os contaré.
 

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