Adjunto una imagen escaneada del artículo:


Y claro, una vez quemado y bien quemado, hay que celebrarlo. Concierto, cerveza y alegría por doquier... Todo sea por tener una excusa para celebrar algo.
Cambiando de tema, el otro día, ojeando alguna guía de Bruselas, vi algunos sitios que nos quedaban por visitar de la ciudad, por lo que no nos quedó más remedio que ir a poner la correspondiente banderita. Me llamó la atención principalmente el Pabellón Chino y la Torre Japonesa, que se encuentran en el Parque de Laeken, al Noreste de Bruselas, muy cerca de otro de los símbolos de la ciudad, el Atomium.
Resulta que uno de los reyes belgas, Leopoldo II, se encaprichó con este tipo de monumentos, por lo que mandó construir ambos cerca de su residencia, en el Parque de Laeken. Desde entonces, allí se encuentran, como sacados del lejano Oriente, el Pabellón Chino, enorme y espectacular, y la Torre Japonesa, con su color rojo característico. Hoy día se utilizan como atracción turística y para acoger exposiciones temporales.
Tras la visita, nos acercamos hasta el Atomium, y aprovechamos para hacerle una sesión fotográfica. Tengo que reconocer que el Atomium es una de las cosas que más me ha impresionado de Bruselas. Es enorme y realmente espectacular. Está claro que a los belgas les van los extremos, o algo que te sorprende por su pequeñez, como el Manneken Pis, o algo que te sorprende por su grandeza, como el Atomium.
Y poco más, con la llegada del buen tiempo, empieza a haber movimiento y ganas de viajes. En nada, visita relámpago a España y después, súper-viaje a Escocia. La cosa pinta bien...
Como buenos turistas, subimos los más de 400 escalones hasta la Ciudadela. Hay que reconocer que las vistas de la ciudad que disfrutamos después hicieron que el esfuerzo mereciera la pena.
Tras visitar Dinant, nos dirigimos hacia la segunda parada en nuestro camino, Namur, la capital de la Región, situada en el cruce entre el río Mosa y el río Sambre. Para no ser menos que la anterior, también tiene su ciudadela, más extensa, pero menos espectacular. Hay que tener en cuenta que esta región ha ido cambiando de manos con el curso de los años. Las guerras por el territorio eran frecuentes, por lo que estas fortificaciones servían de protección defensiva ante los invasores.
Para acabar de rematar las pocas fuerzas que nos quedaban, también subimos hasta arriba, desde donde, casi casi, repetimos vistas:
Si os fijáis bien, se trata de la bandera flamenca (el león) con una raya roja de parte a parte, como tachándola. Yo lo interpreté como si dijera: 'esto es Valonia, no Flandes'. Lo que me sorprendió más fue que estuviera en edificios públicos... Investigando un poco, resulta que representa el escudo de la Provincia de Namur, que hay motivos históricos para ello, y que no es para nada anti-flamenco o anti-Flandes. Eso, al menos, en teoría.
De todas formas, ya son ganas de tocar la moral, digo yo. Ya hay bastante lío en el país, como para encima ir creando confusión a la gente. No sería más normal poner la bandera del gallo, la de Valonia. En fin...... juzgad vosotros mismos, a la izquierda la de Flandes, a la derecha, la de la provincia de Namur:
En la ciudad convive una mezcla de culturas bastante interesante. Su ubicación, cruce de caminos entre Bélgica, Holanda y Alemania le da un carácter especialmente internacional. Pero eso sí, bicis en todas partes. La foto habla por sí sola:
Entre paseos y visitas, pasamos el día. En un impulso momentáneo, estuvimos a punto de coger un autobús que iba a Aquisgrán, en Alemania, un trayecto de apenas 30 minutos. Más que nada por poner la banderita. Pero dada la hora y el frío, al final, ganó la coherencia y cogimos el tren de vuelta a Bruselas. Alemania tendrá que esperar. Por cierto, ojito con las rotondas baratas que se gastan los holandeses. Simplemente pintada en el asfalto, y lo mejor es que la gente lo respeta. Ver para creer. No sé yo si este sistema funcionaría en España:
Y para finalizar, el otro día recibí una gran noticia. Jose y Vero me comunicaron, tan originalmente como es habitual en ellos, que voy a ser el padrino de Arnau, esa personita que viene en camino. El padrino. Me veo como Vito Corleone en la película... la familia........ En fin, gracias y a esperar que todo vaya bien. Ya queda nada.